Y el
primer día de los panes sin levadura, cuando
sacrificaban la pascua, sus discípulos le
dicen: ¿Dónde quieres que vayamos á disponer
para que comas la pascua?
Y
envía dos de sus discípulos, y les dice: Id
á la ciudad, y os encontrará un hombre que
lleva un cántaro de agua; seguidle; y donde
entrare, decid al señor de la casa: El
Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde
he de comer la pascua con mis discípulos?
Y él
os mostrará un gran cenáculo ya preparado:
aderezad para nosotros allí.
Y
fueron sus discípulos, y vinieron á la
ciudad, y hallaron como les había dicho; y
aderezaron la pascua.
Y
llegada la tarde, fué con los doce.
Y como
se sentaron á la mesa y comiesen, dice
Jesús: De cierto os digo que uno de
vosotros, que come conmigo, me ha de
entregar.
Entonces
ellos comenzaron á entristecerse, y á
decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? Y el
otro: ¿Seré yo?
Y él
respondiendo les dijo: Es uno de los doce
que moja conmigo en el plato.
A la
verdad el Hijo del hombre va, como está de
él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por
quien el Hijo del hombre es entregado! bueno
le fuera á aquel hombre si nunca hubiera
nacido.
Y
estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y
bendiciendo, partió y les dió, y dijo:
Tomad, esto es mi cuerpo.
Y
tomando el vaso, habiendo hecho gracias, les
dió: y bebieron de él todos.
Y les
dice: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que
por muchos es derramada.
De
cierto os digo que no beberé más del fruto
de la vid, hasta aquel día cundo lo beberé
nuevo en el reino de Dios.
Y como
hubieron cantado el himno, se salieron al
monte de los Olivos.
Marcos 14, 12-26
La Santa Biblia
- Version Reina-Valera 1909
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